 |
Muchas veces los problemas escolares de los alumnos e hijos están producidos por la falta de motivación.
La pregunta es, ¿qué pueden hacer los padres y profesores para despertar el deseo de aprender?
Ante lo aburrido y repetitivo, la imaginación es nuestra mejor aliada, en que nos ayudará a encontrar algún aspecto que los asombre.
Es muy importante desarrollar en ellos la disposición al trabajo, en que tenemos que lograr que se complementen las competencias, los conocimientos, la armonía emocional con el entusiasmo y las ganas de aprender, cumpliendo así
|
|
con la ilusión de lograr las metas propuestas.
Una de las maneras para despertar la curiosidad y de acercarnos a los alumnos e hijos es a través de la pregunta, por tanto nuestra misión es guiarlos de tal manera a plantear sus interrogantes, sus dudas y sino nosotros preguntar.
Si los alumnos e hijos logran pasar esta primera etapa, los va a motivar a pasar a la siguiente y así a la que sigue, llegando así al punto de continuar con el deseo de conocer cada vez más, es decir, que ellos mismos no pongan límites al conocimiento y que se mantenga en el tiempo el deseo de progresar.
Hoy en día, la tarea no es fácil, topamos con algunos impedimentos que dificultan el deseo de aprender en los alumnos e hijos, estamos inmersos en una sociedad acelerada, con estimulaciones extraordinarias, con un stress considerable, en que cada día aumenta la fatiga psicológica y física.
Y, ¿qué nos queda?. Crear espacios en los cuales ellos entren y les den ganas de hacer cosas, al punto de provocar el deseo de saber, aunque las condiciones del espacio no sean las esperadas. Dando inicio así a la motivación de los alumnos e hijos con preguntas constantes para mantener la atención y despertar la curiosidad por el saber.
Giannina Aste L.
Orientadora
Depto. de Orientación y Psicología. |