CÓMO AYUDAR A MI HIJO ANTE UN BAJO RENDIMIENTO ESCOLAR
Por Ana Silva Zamorano. Psicopedagoga.
 

Los padres generalmente esperan que sus hijos aprendan sin grandes dificultades, que sus resultados sean siempre buenos, que se esfuercen y que vayan paulatinamente adquiriendo autonomía y responsabilidad.

Pero que pasa cuando esto no es así y los padres se ven enfrentados a un bajo rendimiento escolar? Lo primero es preguntarse ¿qué pasa? Cuales son las razones?, ya que un mal rendimiento es un indicio que algo esta interfiriendo significativamente el aprendizaje

de los hijos.

Diferenciar estos factores o causas que interfieren en el desarrollo óptimo del aprendizaje no es fácil, requiere de la ayuda de los profesores de sus hijos y en algunos casos de la intervención de especialistas.
Lo segundo ¿Cuáles son las probables causas?
Existe una infinidad de causas que pueden determinar el bajo rendimiento escolar. Las más comunes o frecuentes son:

• Problemas emocionales: Dentro de estas causas tenemos baja autoestima, nivel de motivación, mala predisposición al estudio, dificultades familiares (separación padres, fallecimiento de familiares, cambios de colegio, desadaptación y desatención familiar entre otros.).

• Problemas sensoriales o físicos: capacidad auditiva, capacidad visual y problemas motores.

• Problemas específicos de aprendizaje que afectan a la lectura, escritura, cálculo matemático y atención y concentración.

Tercer paso es identificar la o las causas para hacer un diagnóstico más específico. Es aquí donde deben observar a sus hijos si presentan algunos síntomas como:

• Retraso del lenguaje.
• Presenta problemas de pronunciación y articulación.
• Presenta dificultad para memorizar información.
• Presenta dificultad en coordinación visomotora.
• Presenta dificultades de concentración y atención (no termina las tareas, se distrae con facilidad, no recuerda instrucciones, no entiende lo que lee)
• Le cuesta organizar sus actividades.
• Presenta excesiva motricidad.
• Su rendimiento no refleja su esfuerzo.
• Presenta angustia y rechazo hacia las tareas escolares.
• Siempre esta perdido en clases y no copia sus materia.

El siguiente paso es consultar a los especialistas pertinentes para lograr un diagnostico y un tratamiento adecuado para sus necesidades.

Y por último mantener siempre una participación activa en el proceso de aprendizaje de sus hijos apoyando los esfuerzos y fomentando el aprendizaje.

 
Ana Silva Zamorano
Psicopedagoga
Colegio Etchegoyen.